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Asesinato de Aristóteles Sandoval, mancha imborrable para Enrique Alfaro

Con gran pesar algunos medios de comunicación dieron a conocer la noticia del asesinato cobarde y mañoso; detonaciones de arma de fuego por la espalda, en la persona del ex-gobernador de Jalisco; Jorge Aristóteles Sandoval, la madrugada de este viernes 18 de diciembre, mientras se encontraba en un bar en Puerto Vallarta Jalisco.

De inmediato las voces «expertas» adjudican el ataque al Cártel Jalisco Nueva Generación, pues opera en la zona; otros más aseguran que fue el Cártel de Sinaloa o el Cártel de Guadalajara que sigue vivo.

Dicen además que de acuerdo a la manera en la que fue sorprendido el ex-gobernador se trata de «señales», que están enviando los asesinos.

Por si fuese poco, los empleados del bar limpiaron la escena del crimen, en este caso ninguna de las hipótesis sería válida, ya que ningún cártel y menos el liderado por Nemesio Oseguera (CJNG), se preocupa por limpiar, al contrario, ellos dejan mantas con mensajes directos, dejan cuerpos colgados, mutilados, lo mismo el Cártel de Sinaloa, dicen que de esta manera reflejan el poder bélico que poseen; Aristóteles Sandoval no se escondía, no tenía miedo de salir a las calles, en este sentido; ser atacado por cualquier Cártel, hubiese ocurrido en cualquier momento posterior a haber dejado la gubernatura, dos años después es mucho tiempo para «perpetrar el asesinato«, de acuerdo al modus operandi de los Cárteles.

Puerto Vallarta es la plaza consentida de los Cárteles de la droga, desde la década de los años ochenta, precisamente el Cártel de Guadalajara era asiduo visitante e incluso tienen propiedades todavía en esa localidad, se dice que entonces los miembros del Cártel y posterior los otros, pagaban impunidad a las autoridades del Estado por esta razón se podían mezclar entre la ciudadanía y pasaban desapercibidos, operando sus negocios ilícitos.

En el momento en el que se rompió ese contrato de impunidad, digamos con la Muerte de Nacho Coronel; abatido en 2010 en Zapopan, Jalisco; los negocios entre los Cárteles y las autoridades cambiaron para mal y desde entonces Jalisco se ha convertido en una fosa clandestina y en una ciudad dominada por la delincuencia.

El hoy occiso, ex-gobernador Aristóteles Sandoval, vivió en carne propia estos acontecimientos violentos por parte de la lucha entre Cárteles, que derivaron en asesinatos a miembros de su gabinete, aún así al interior de la zona metropolitana no se sentía el ambiente criminal como se vive actualmente, y no es que se justifique al difunto; los ciudadanos de a pie lo vemos todos los días.

Regresando a las «señales» que supuestamente envían los asesinos, de acuerdo a la manera en la que llevaron a cabo el asesinato del ex-gobernador, también vemos las «señales» que está enviando el actual gobernador de Jalisco; Enrique Alfaro, en los últimos seis meses de su mandato, Puerto Vallarta ha sido una de las entidades más violentas, gobernada por los muñecos naranja que en apariencia no tendría nada que ver pero desgraciadamente sí tiene todo que ver, los municipios gobernados por esta caterva de incompetentes de MC, son de los que cuentan con los índices más altos en este tema de la violencia.

En este sentido las «señales» que envía Enrique Alfaro a los ciudadanos es que no le interesa el tema de la inseguridad y la violencia, se preocupa más por su minúscula idea de ser el emperador del Estado saliéndose de la federación.

Aunque intentan a toda costa ligar asesinatos pasados y recientes incluso ocurridos en Puerto Vallarta, al asesinato de Aristóteles Sandoval, únicamente consiguen que surjan más cuestionamientos a la actual administración.

Otra  de las «señales» que envía Enrique Alfaro es que no puede con el Estado, le quedó grande, su deseo de ser gobernador era puro capricho, en su administración pueden asesinar empresarios, personas conocidas ante la sociedad acomodada e incluso ex-gobernadores, que por si fuese poco todos estos casos violentos quedan impunes, lo mismo sucede con los feminicidios, desapariciones, ya no se diga con la gran cantidad de cadáveres que no han sido tratados en el Semefo, su capacidad intelectual le sirve para inclinarse por la compra de cámaras frigoríficas para seguir acumulando cuerpos, en lugar de atacar el problema de raíz, da la impresión de que una vez que no hay espacio en el Semefo los depositan en alguna fosa clandestina y cuando esta es encontrada los regresan al Semefo.

El tema del asesinato de un ex-gobernador y que además es el antecesor, es muy delicado y no se está tratando como tal, se habla de que en esta administración le recortaron el número de personal para su seguridad, y como se comentó al principio del presente, Aristóteles Sandoval no temía por su vida ni se estaba escondiendo, simplemente porque no había motivo, lo que se dice ahora es que estaba amenazado por el CJNG, pero vamos hay que ser congruentes, nadie en su sano juicio y que está amenazado por un grupo criminal acude a vacacionar a una entidad dominada por la violencia y mucho menos en donde ya habían levantado y asesinado a un empresario conocido tuyo semanas atrás, esta es otra de las  «señales».

Sería interesante conocer cuáles garantías le ofreció Enrique Alfaro o en su defecto el alcalde de Puerto Vallarta; Arturo Dávalos, al ex-gobernador para que este se paseara libremente con dos escoltas por las avenidas principales, otra de las «señales«.

Sería increíble que tanto el gobernador como el alcalde de Vallarta declaren que no tenían conocimiento de que Aristóteles Sandoval se encontraba vacacionando en el puerto paradisiaco.

La hipótesis de que un Cártel fue el autor del asesinato es creíble pero no si se trata del CJNG o del Cártel de Sinaloa, creo que estamos ante un nuevo Cártel que tiene que ver con entregar a personas importantes como el Empresario Felipe Tomé o como Aristóteles Sandoval, precisamente en Puerto Vallarta, que es otra de las «señales», ¿por qué en el puerto?

¿Cúal será ese Cártel que ahora está pagando por impunidad en el Estado?

Se piensa esto puesto que no hay Estado de Derecho a menos que exista en la entidad alguien con más poder que el gobernador y las instituciones, de ser así debe renunciar, sabido es que su gabinete de seguridad no es capaz de resolver ningún asunto relacionado con la violencia a menos que les den carpetazo con la etiqueta de «suicidio», «miembro del crimen organizado» o «ajuste de cuentas», en este caso, del asesinato del ex-gobernador no lo pueden hacer, para desgracia suya.

Sinceramente las autoridades no están midiendo la magnitud del problema que representa este caso y no solo por tratarse de un ex-gobernador que dicho sea de paso es altamente delicado, sino que además ante la sociedad tapatía asesinaron al compañero, al amigo, al maestro, al alumno, al miembro de la FEU, en la Federación de Estudiantes Universitarios existen códigos no escritos que solo conocen los que pertenecen a la organización estudiantil, a Aristóteles Sandoval no sólo se le respetaba por haber sido gobernador, edil del municipio de Guadalajara o diputado, en la FEU hay respeto, hermandad y sobre todo lealtad, bondades que no conoce Enrique Alfaro.

Independientemente del costo político que esto conlleva, Aristóteles Sandoval no era huérfano, en el sentido de que su asesinato no va a quedar impune bajo ninguna circunstancia, desconozco si esto le queda claro al gobernador ya que el señor Leonel Sandoval, padre del hoy occiso, posee los medios y los contactos para esclarecer lo que por ley le corresponde a las autoridades que están más rebasadas en incompetencia que en trabajo.

La prueba es bastante difícil para el gobierno del Estado, veremos si en verdad tiene la capacidad de resolver uno de miles de casos que se dan todos los días, pero en este caso se trata de un ex-gobernador que; a como se ve con lo poco que se tiene, fue entregado por el Cártel posiblemente de los sapos. ¿A cambio de qué?

El mensaje que ofreció el gobernador Enrique Alfaro en sus redes sociales, en torno al asesinato de su «amigo» como él se refiere al ex-gobernador, lejos de ser claro, se aprecia que se hace del delito, incluso no acudir a Puerto Vallarta desde hace meses a revisar el tema de la violencia es otra de las «señales«, y no solo por el caso de Aristóteles Sandoval, simplemente hace omisión y eso también es corrupción.

Muy a su pesar va a tener que entregar cuentas claras y satisfactorias a la familia Sandoval, de no ser así nada más confirmará que su gobierno es un rotundo fracaso tal y como el mismo Enrique Alfaro se lo señalaba a su «amigo» Aristóteles Sandoval.

Cabe señalar que el ex-gobernador Aristóteles Sandoval nunca cuestionó el pésimo trabajo de Enrique Alfaro al frente del Estado, pero sabemos que «Aris» como le decían los más allegados era de esos políticos con educación y diplomacia.

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