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El suicidio de Opus y el cuento de la Fiscalía de Jalisco en el caso Aristóteles Sandoval.

Como salida de un cuento policíaco o un libro de novela ficción, el caso del asesinato del ex-gobernador de Jalisco; Aristóteles Sandoval, lejos de que se visualice el esclarecimiento y avances serios en las «investigaciones» llevadas a cabo por la Fiscalía del Estado (departamento de limpieza), cada día que pasa se aleja más de que se conozca la verdad, incluso pareciera que ante las declaraciones del fiscal que en ocasiones rayan en lo inverosímil, se aprecia cierta complicidad por confundir a la opinión pública presentando «presuntos» y «sospechosos» pero nunca se habla de «irresponsables», es evidente que las autoridades en todos los niveles del gobierno del estado han hecho omisión, antes y durante el asesinato de Aris, como le decían sus más allegados, y la omisión también es corrupción.
Sin ser especialista en temas de seguridad, para cualquier persona que utilice el sentido común, deduce que las investigaciones o el trabajo de la Fiscalía debería de empezar y dar frutos inmediatos en el lugar del asesinato, es decir en el mismo lugar en donde se registró el hecho.

Actualmente tienen detenidos, presuntos, sospechosos, uno más por cohecho, pero vamos no hay ninguno directamente señalado de haber perpetrado el atentado o de haber accionado el gatillo; se tiene un video en el que se muestra al personal del lugar realizando labores de limpieza, incluso se ofrece recompensa por dos personas que aparecen en dicho video pero como es costumbre en estos casos, los rostros están ilegibles, es impresionante que en el Estado de Jalisco funcionan mejor las cámaras de foto multa que las cámaras de vigilancia, incluso no es creíble que en un negocio con un alto nivel económico tenga cámaras con calidad de smartphone tercera generación.

Esto quiere decir que por más lujoso que resulte el lugar puede ser que tenga un sistema obsoleto de circuito cerrado, por lo que hace que tu estancia en el lugar no sea segura, incluso al exterior con tu vehículo.

Sin embargo estos detalles parecen no importarle a la Fiscalía que va armando su rompecabezas buscando pruebas cada vez más lejos del lugar de los hechos.

Ha pasado más de un mes de ese fatal día y parece que no se tiene ni idea de cómo salir bien librado de este caso, el trabajo del gabinete de seguridad se asemeja más a las tres empresas de marketing que tratan de vender en todas sus formas una «buena imagen» del gobernador en declive Enrique Alfaro.

Cerca estamos de ver una versión increíble a manera de carpetazo sobre el caso de Aristóteles Sandoval con el que seguramente quedará impune, como cualquier caso que sucede en el estado.

En una de esas nos venden la idea de que fue un suicidio – homicidio elaborado inconscientemente por el hoy occiso.

Viene al tema el caso de Ronald Opus, quien decidió terminar con su vida arrojándose de lo alto de un edificio de diez pisos, pero la sorpresa y lo extraño del caso fue que el médico forense encontró una herida de bala en la cabeza, con ello dictaminó que el señor Opus había sido víctima de un homicidio.

Las investigaciones realizadas llevaron a las autoridades a conocer que en uno de los pisos se había instalado una red de cámaras de seguridad, de ello se conoció que Ronald Opus recibió un impacto de bala que salió por una ventana apenas pasando el piso nueve.

En la habitación de donde salió el disparo, vivía una pareja de adultos mayores que, mientras mantenían una fuerte discusión, él amenazó a su esposa con una escopeta, el hombre estaba tan disgustado que cuando apretó el gatillo, los pellets atravesaron la ventana justo cuando Ronald Opus iba cayendo de un piso arriba y le impactaron en la cabeza.

Mientras seguían la investigación, el señor fue acusado de homicidio, aunque en sus declaraciones alegaron desconocer que el arma se encontraba cargada, ya que era costumbre del viejo amenazar a su esposa con la misma, es decir había sido cargada sin conocimiento del esposo.

La investigación posterior arrojó, según versiones de un testigo que, el hijo de la pareja de adultos mayores había sido visto manipulando el arma unas semanas antes del fatal «accidente», supuestamente la madre le había quitado el apoyo financiero a su hijo, por lo que este decidió cargar el arma sabiendo que el viejo constantemente le apuntaba a su madre, es decir preparó todo para que su padre matara a su madre.

En ese momento las autoridades determinaron que el culpable del homicidio entonces era su hijo.

Aquí viene lo interesante del caso, las conclusiones de la investigación arrojaron que Ronald Opus, el suicida asesinado era de hecho el hijo de la pareja de ancianos, este se encontraba en un estado de depresión por haber cargado el arma con la que su padre seguramente le quitaría la vida a su madre, esto lo llevó a arrojarse del décimo piso para ser asesinado mientras iba en caída libre, lo que llevó al forense a determinar entonces que Ronald Opus se había asesinado así mismo de un disparo (bajo el argumento de que no siempre se tiene éxito de quitarse la vida arrojándose al vacío), con arma de fuego por lo que cerró el caso y lo etiquetó como suicidio.

A ciencia cierta no se tiene certificación de que la historia sea real, como todas aquellas que nos cuenta la Fiscalía, el gobernador y su gabinete de seguridad.

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