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Sultán Selim I: origen del mundo moderno.

Todo comenzó con una investigación sobre Bizancio que se prolongó durante casi dos años, una insondable sumersión en asuntos de Justiniano para mi columna de Breaking News GDL y que ahora es una inmersión total en God’s Shadow, la amplia biografía de Selim I, escrita por el catedrático de la Universidad de Yale, el historiador Alan Mikhail.

Selim I, uno de los hombres más poderosos e influyentes de la historia, también conocido como «el Severo» o «el Valiente», fue sultán de 1512 a 1520 y bajo su mandato el Imperio otomano se extendió hasta el Levante mediterráneo y Egipto.

La expansión territorial de Selim planteó un desafío espiritual para la Europa cristiana, entonces un continente dividido en mosaicos de pequeños principados y ciudades-estado hereditarias en disputa. Individualmente, incluso juntos, no eran rival para el gigantesco imperio musulmán. Al tratar de explicar este desequilibrio de poder, muchos europeos encontraron respuestas no sólo en la política, sino en lo que percibían como sus fallas morales. En un mundo donde la religión y la política estaban unidas, los cambios de suerte representaban designios divinos. Los ejércitos otomanos provocaron así en los cristianos la introspección existencial, encontrando un terreno fértil para los desafíos al arraigado orden social, religioso y político de la Europa medieval.

Con mucho, la más extensa y consecuente de estas críticas provino de un joven sacerdote católico alemán llamado Martín Lutero. Sugirió que la debilidad del cristianismo contra el islam se deriva de la depravación moral de la iglesia católica. De acuerdo con Lutero, los otomanos fueron enviados por Dios como una herramienta productiva a la que llamó el «látigo de la inequidad». El islam, siempre una abominación para Lutero, sirvió como un medio poderoso para criticar los males más graves de la iglesia. «El Papa mata el alma», escribió, «mientras que el turco sólo puede destruir el cuerpo». Además de servir como contrapunto ideológico, los otomanos le compraron tiempo a Lutero. Debido a sus movilizaciones militares para defenderse de los otomanos, las potencias católicas se opusieron a enviar una fuerza de combate para sofocar estos primeros movimientos protestantes. Si lo hubieran hecho, quién sabe si alguno de nosotros habría oído hablar de Lutero.

God’s Shadow es un libro increíble, con una tesis trascendental: «Al contrario de casi todos los relatos convencionales de la historia universal», la razón por la que los europeos hicieron todo lo posible para «descubrir» las Américas, incluido ese yihadista cristiano, Colón, fue el Imperio otomano. Todo guarda una perfecta relación de causalidad. Los otomanos monopolizaron las rutas comerciales con Asia en combinación con su poderío militar en tierra y mar. Expulsaron a España y Portugal del Mediterráneo, obligándolos a convertirse en exploradores del mundo. Una vez en el «Nuevo Mundo», los autodenominados «soldados de Cristo» continuaron su vieja guerra (contra el islam), librándose ahora contra los pueblos indígenas de una tierra lejana. No olvidemos que se auto-denominaron «Matamoros». Reprodujeron su propia yihad contra el islam para atacar a los pueblos originarios de América. Con el respaldado legal y espiritual del Papa en turno, invocaron su deber percibido de contrarrestar el islam para justificar la importación de esclavos africanos a las Américas.

El legado otomano es tan amplio que se extiende al ámbito gastronómico, pues gracias a las conquistas del sultán Selim I, conocemos el café en Occidente. La conquista del sultanato mameluco en 1517 le valió Yemen. El café había llegado a Yemen desde Etiopía y rápidamente se introdujo en los suelos y los mercados de la península arábiga. Cuando los soldados de Selim lo encontraron por primera vez, masticaron las bayas de la planta y disfrutaron de sus propiedades vivificantes. Rápidamente se extendió por todas las filas del ejército otomano.

Gracias a la unidad política y económica forjada durante el imperio de Selim, la semilla de café se extendió por todo el Medio Oriente desde Yemen hasta el norte de África, posteriormente se introdujo a Europa del Este, y a través del Océano Índico se extendió hasta el Lejano Oriente. La demanda de las agradables y adictivas propiedades del café pronto se disparó en todo el mundo, convirtiéndolo en uno de los primeros productos verdaderamente globales de la historia. Yemen acaparó el mercado del café durante varios siglos, produciendo cerca del noventa por ciento de la oferta mundial, antes de que los productores de América y el sudeste asiático lo superaran. No es de extrañar que el puerto yemení de Moca haya prestado su nombre a la bebida.

Con una dinastía que abarcó más de 600 años, en su apogeo el Imperio otomano incluyó lo que actualmente es Turquía y los once países que conforman la península de los Balcanes, así como Hungría, Moldavia, Ucrania, Georgia, Armenia, Azerbaiyán, Chipre, Líbano, Israel, Palestina, Siria, Jordania, Irak, Kuwait, partes de Arabia, Omán y Yemen, además de la costa norte de África y las costas de Sudán, Eritrea, Yibuti y Somalia. En 1922, los nacionalistas turcos abolieron el sultanato y acabaron con el que en su día había sido uno de los imperios más prósperos de la historia.

Se necesita de mucho valor para que un historiador escriba un libro así y lo publique (Faber & Faber en Londres, Norton en EE. UU.). Me pregunto si los Maestros del «Oeste» lo leerán y aprenderán de él. Mikhail: «El hecho ineludible es que el Imperio otomano creó nuestro mundo moderno, que es, sin duda, una píldora amarga para muchos en Occidente».

En un palacio dorado de Ankara existe un personaje al que estoy seguro que esta obra le encantará en lo absoluto.

Créditos y agradecimientos:
Pepe Escobar (https://vk.com/pepeasia)

Fuentes:

1. Bacharach, J.L. & Anwar, S. (2012). Coinage and their visual messages in the age of the Sultanate. The case of Egypt and Syria. Annales islamologiques, 46(1), 15-44.
2. Bahadıroğlu, Y. (2009). Resimli Osmanlı Tarihi. (15ª ed). Nesil.
3. Mikhail, A. (2020). God’s shadow: Sultan Selim, his Ottoman Empire, and the making of the modern world. Liveright.
4. Ölçer, C. (1989). Ottoman coinage during the reign of Yavuz Sultan Selim I, son of Bayezid II. Yenilik Basimevi.
5. Weinberg, B.A. & Bealer, B.K. (2001). The world of caffeine: the science and culture of the world’s most popular drug. Routledge.

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