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Lemus Navarro, el nuevo pope del municipio de Guadalajara.

Los problemas de seguridad en el municipio tapatío no son nada nuevos, se viene arrastrando una crisis de corrupción importante desde que el ahora gobernador Enrique Alfaro era el Presidente Municipal 2015-2018, tiempo en el que la corporación ha venido de mal en peor, entre que tenían a un Comisario inepto y que además de no tener formación policiaca, reprobó en dos ocasiones los exámenes de confianza, por este motivo no era apto ni para portar arma de fuego y siendo Comisario de la Policía de Guadalajara era un insulto para la ciudadanía y para la corporación, mantener durante dos largos y eternos años a semejante bulto al frente de la misma, por otro lado los malos manejos de los superiores a quienes a lo largo de varios años han sido señalados en muchas ocasiones por miembros del crimen organizado. presidentes municipales van y vienen pero los mensajes siguen apareciendo en diferentes colonias de la zona metropolitana y en específico del municipio de Guadalajara.

En tiempos más recientes por ahí del mes de marzo, en la gestión del ausente y torpe edil de Guadalajara alias «Ismael del Toro», al que mandaron a la congeladora por exceso de aspiraciones, apareció un video que se divulgó por redes sociales en el que Carlos Enrique Sánchez #El Cholo», fundador del Cártel Nueva Plaza, señaló directamente a Jesús de Anda Zambrano (Comisario Jefe) y a Mario Alberto Martínez González (Comisario de la Región 2); quienes aseguró «El Cholo» que contaba con la protección de esas bellezas, por ese tiempo la inmaculada Fiscalía del Estado iba a conducir las diligencias correspondientes, mientras a los protectores de «El Cholo», los pondría a disposición de la Dirección Operativa. Horas después de que circuló dicho video, el cadáver de «El Cholo» fue abandonado a plena luz del día en la plaza principal del municipio de Tlaquepaque.

Tal como lo marca el protocolo del Gabinete de Seguridad, el fiscal de papel aluminio salió a los medios a justificar a los delincuentes utilizando uno de sus argumentos pomposos «este material confirma la existencia de una estrategia orquestada para desestabilizar el estado por parte de un grupo de la delincuencia organizada», en castellano; se lavó las manos pues. Quizás por hacer apología de un gobernador incompetente. En esta gestión es más sencillo y contundente justificar a los delincuentes que hacer todo lo que marca la Ley para dar con los responsables del delito que hayan cometido, debemos entender entonces que las autoridades, desde la cúpula, están coludidos, son cómplices, son amigos o peor aún, son familia. Bastantes son los casos en los que se justifica al crimen organizado tan solo con decir las palabras mágicas «quieren desestabilizar, quieren que le vaya mal a Jalisco, pero no lo vamos a permitir», con esas frases estultas quieren convencer a la ciudadanía de que realmente están haciendo algo, cuando sabemos que es para justificar a los delincuentes y lavarse las manos, así descaradamente. Para muestras están los asesinatos del empresario Felipe Tomé y la joya de la corona de Enrique Alfaro, el cobarde asesinato de su «amigo» el ex-gobernador Aristóteles Sandoval, que se sabe, los que llevaron a cabo el favor, siguen tan campantes como siempre, aunque quieran desestabilizar el estado nadie los molesta.

El tiempo que duró Pope (Ismael del Toro), cobrando como edil del municipio de Guadalajara, lo único que se conoció de su administración con la corporación policiaca tapatía, fue su nulo apoyo, el desfalco de la aportación federal (fortaseg), esa que el gobernador aún sigue cacareando que le quitó López Obrador, como si se tratase de un niño gordito indefenso al que le quitan un helado de la boca; incluso con el pretexto de la pandemia, los elementos trabajaron horas extra sin goce de sueldo, sin gasolina para las unidades, sin días de descanso y si alguno se tomaba el día, obviamente les retenían la cantidad vía nómina, ya de vacaciones, préstamos, medicamentos y atención médica en el IPEJAL, mejor no hablamos.

Por el mes de mayo, nuevamente amenazaron a las autoridades policiacas, en esta ocasión fue al Comisario de la Policía de Guadalajara, Luis Arias González, a través de una cartulina junto a la cabeza de un cerdo, tal vez querían que le llevara el mensaje al gobernador, esto cerca de la base de la comisaría de Guadalajara, en dicho mensaje se menciona que Luis Arias recibía monedas por parte de la delincuencia organizada a través de «03 Romero», claro hay que recordar que 01 y 02 estaban separados de su cargo, según la fiscalía de asuntos almacenados en la bodega. En este mensaje se menciona también a otros tres mandos de la policía y mencionan los casos de la colonia Chapalita y el de Río Nilo.

En hechos más recientes, para ser exactos el pasado lunes, apareció otro mensaje dirigido a elementos de la policía, en dicho mensaje a través de una manta se lee: Miguel Ángel Magaña Pinto K9-1, José Gabriel Romero Vega, Poseidón 5; Edgar Eduardo Miramontes Díaz, metropolitano, «Nos deben perros rateros que no se les olvide quien les está matando el hambre, quedaron de pasarnos información de las maricas jaliscas y no han cumplido, tengan en cuenta que quien sirve a dos amos con 1 queda mal».  Para seguir con la tradición de proteger a los delincuentes, lavarse las manos y hacer como que se está trabajando en el caso, el nuevo Pope de Guadalajara, el ahora edil Pablo Lemus Navarro, salió a los medios a externar lo que manda el protocolo «ya se abrió una investigación sobre el mensaje que fue encontrado ayer, lo vamos a investigar porque al parecer este mensaje no proviene de un grupo criminal, este podría estar más cercano de lo que creemos», agregó además «creemos que es por los ajustes que estamos haciendo en la propia policía», es decir; pudieran ser elementos de la policía inconformes. Se nota el desconocimiento que tiene el edil Pablo Pope Lemus sobre la policía tapatía, inconformes están desde 2015 o antes, al arribo de los prepotentes naranja se incrementó el descontento, no solo al interior de la corporación, sino en todo el municipio, con la ciudadanía.

Con las declaraciones mediocres que da el nuevo municipal de Guadalajara, incrementa la incertidumbre, el descontento, la preocupación, nuevamente se aprecia que el cambio es solo del bulto, las acciones siguen igual, la corrupción sigue igual, la omisión, el cinismo, todo lo que debe de decir el manual del buen manipulador naranja, los ciudadanos se sienten engañados, realmente no se nota ninguna diferencia entre la gestión de Enrique Alfaro, Ismael del Toro o la de Lemus Navarro, al frente del municipio. Mientras tanto seguirá trabajando la corporación exactamente igual como lo viene haciendo desde 2015, con despotismo, sin garantías, sin bonos, sin derechos, pero eso sí, con todas las ganas de servir a la población de la mejor manera que ellos, con sus propios medios lo hacen.

Lamento mucho no estar bien y de buenas, pero viviendo en un municipio en donde nuevamente nos gobierna otro Pope, es para lamentarse otros tres años. Por cierto, por si se preguntaban en dónde se encuentran Jesús de Anda Zambrano (Comisario Jefe) y a Mario Alberto Martínez González (Comisario de la Región 2), esos a los que acusó «El Cholo», en los pasillos de la  Oficina de Prevención Social, se escucha que uno de ellos está laborando como supervisor, es decir; la Dirección Operativa es la agencia de colocaciones de los elementos reprobados, grande se le ve el saco al nuevo Pope del municipio de Guadalajara, alias Lemus Navarro.

Tal parece que el mando único que se pretende instalar entre Guadalajara y Zapopan, es el crimen organizado, como lo es desde que se le ocurrió eso de la policía metropolitana al gobernador Enrique Alfaro, los resultados son devastadores.

 

 

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