La lucha proletaria de Magón – Revueltas, y su praxis ideológica.

«Así pues, obreros, es necesario que os deis cuenta de que tenéis más derechos que los que os otorga la Constitución Política de 1857, y sobre todo, convenceos de que, por el solo hecho de vivir y de formar parte de la humanidad, tenéis el inalienable derecho a la felicidad. La felicidad no es patrimonio exclusivo de vuestros amos y señores, sino vuestro también y con mejor derecho de vuestra parte, porque sois los que producís todo lo que hace amena y confortable la vida».
Ricardo Flores Magón.

«Conforme a los ideólogos de la enajenación, el desideratum de la clase obrera se resuelve, cada vez, en el hecho de que las masas trabajadoras apoyen a los gobiernos progresistas o combatan a los gobiernos reaccionarios, pero sin que en ningún momento la propia clase obrera está en condiciones de poder tomar conciencia de su propia perspectiva histórica como clase independiente del desarrollo, a la cabeza del proceso social».
José Revueltas.

Si bien Ricardo Flores Magón y José Revueltas nunca coincidieron en vida, su lucha, su formación, su pensamiento creativo y crítico, su lucha proletaria y su praxis política, es en donde inevitablemente existe una importante conexión.

El proletariado pues, representa el presente, pasado y futuro de una ardua lucha, una voraz crítica histórica de dos de los representantes más importantes del marxismo mexicano que, aún en la actualidad siguen padeciendo lamentablemente, la marginación de su obra.

Es indudable que José Revueltas vio en Flores Magón, un mentor del pensamiento, sobre todo, aprendió lo necesario sobre la lucha proletaria pues Magón fue el representante ideológico de la clase más desposeída, al respecto Revueltas decía que Flores Magón era «la mente de quien supo hacerse eco de una exigencia histórica tan básica y decisiva como la de garantizar la participación independiente de la clase obrera en el proceso democrático-burgués».

En lo referente a la apropiación burguesa del disentimiento y a establecer un interés propio, la mente de Magón y de Revueltas poseía un enorme potencial para ordenar las palabras y comunicarse a través del lenguaje escrito, establecieron una dialéctica muy particular para crear discursos.

A pesar de la distancia en el tiempo entre estos gigantes del pensamiento, su aproximación aterriza en su obra, en su lucha incansable para emancipar a la clase proletaria, pero sobre todo en su incesante crítica hacia el poder, a sus partidos políticos y a la clase político-burguesa.

Por medio de esta conexión la obra de ambos filósofos es pues, la raíz del pensamiento proletario y sus textos se convierten en lectura obligada para conocer al México de aquellos días, desde sus entrañas a través de los ojos pero sobre todo de la experiencia de Magón y Revueltas, llevada al extremo en pos de llegar a ver a la clase proletaria libre, económicamente libre. Sobre esto, anteponiendo su propia integridad física y psicológica, no es común conocer escritores, novelistas, ensayistas, escribir desde su privación de la libertad.

Flores Magón es el principal revolucionario en la historia de México, esa misma que lo degrada a «precursor» de, pero la realidad es que Ricardo Flores Magón, es la revolución misma.

Para Revueltas, Magón es el ideólogo que dota de un verdadero programa político completo a la revolución que, incluso fomentaron y llevaron a cabo personajes como Emiliano Zapata, solo por dar un ejemplo.

Por otra parte, José Revueltas es el ideólogo comunista más importante de la historia -militaba en el PCM que resultó ser muy poco partido para su inteligencia- al que tampoco le ha hecho honor la revolución ni la lucha campesina o proletaria, ni la historia misma, crítico firme que llegó a ser expulsado del mismo y de igual manera que Magón, se especializó en penitenciarías a lo largo del país, por no traicionar sus ideales.

Ambos ostentan una impresionante obra que va desde la literatura, el periodismo, la filosofía, el ensayo, la dramaturgia, la política, y en el caso de Revueltas, escribió también guiones de cine; la historia los encasilla en la política, en las revueltas, en el radicalismo -que dicho sea de paso vulgarizan el significado del «ser radical», quienes los critican- que simple y sencillamente el significado es llegar a la raíz.

Aquellos que han estudiado la literatura de José Revueltas, se darán cuenta de que es recurrente la figura de Ricardo Flores Magón, aparece citado en varios de sus textos por no asegurar que en todos, en algunos que son emblemáticos como el «Ensayo Para Un Proletariado Sin Cabeza», también aparece citado en «Los Días Terrenales», incluso en el guion cinematográfico «Tierra y Libertad», entre otros.

Recuperar pues la obra de José Revueltas, te traslada inevitablemente a la obra de Flores Magón, por lo que te lleva a recuperar la tradición revolucionaria del movimiento obrero mexicano, el anarcosindicalismo de las primeras décadas del siglo XX, así como al nacimiento de los primeros grupos opositores de izquierda.

Sobre la obra política de estos gigantes del movimiento, es indispensable realizar serios análisis críticos, indiscutible para todos aquellos que se dicen politizados y expertos en el tema, pero que indudablemente ignoran de dónde es que proviene ese movimiento que tanto adulan, al que aseguran que defienden y que hasta representan.

Para entender mejor el diálogo ideológico entre Ricardo Flores Magón y José Revueltas, deben leer escritos y discursos como los que Magón publicó en el periódico Regeneración –que no tiene absolutamente nada que ver con el medio electrónico al que osaron en llamar así- por ejemplo, publicaciones como «A los proletarios» y «Discordia», que se publicaron en 1910, se pueden leer en este enlace:

http://archivomagon.net/articulos-periodisticos/1910-2/

y por el legado de Revueltas, el capítulo X del «Ensayo Sobre Un Proletariado Sin Cabeza».

Sea cual sea su género literario favorito, procuren que siempre sea un ejemplar de Magón o un  Revueltas.

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